La hierba del Tigre "Centella Asiática"

La leyenda de “La hierba de los tigres” Abramos un paréntesis para recordar esta leyenda que, además de su gran poesía, pone de manifiesto las extraordinarias propiedades de la centella asiática. Había una vez, en un pequeño poblado de Laos, al borde del río Mekong, dos jóvenes que se amaban tiernamente. Ella era bellísima Yun-li, tenía dieciséis años y era la única hija del jefe del poblado, rico propietario que poseía casi la totalidad de los arrozales. El era un leñador, hermoso y pobre, que pasaba sus vida en el corazón del bosque. El padre de Yun-li se llenó de cólera el día que su hija le anunció que quería casarse con aquel a quien él tenía por un desastrado. Loco de rabia, desenvainó su azagaya y se lanzó en busca del joven. Lo encontró en la plaza, se abalanzó sobre él y le hizo un gran corte en el vientre. - Sálvate, leñador - le gritó -, y cuídate de no volver a cruzarte en mi camino, pues si lo haces daré fin a lo que acabo de empezar y acuérda...